Cómo ser un líder ético, con Ann Skeet, directora principal del departamento de ética en el liderazgo, del Centro Markkula de Ética Aplicada

Por Jewelle Saunders

“Cada vez más a los líderes se les considera responsables en sus organizaciones”, dice Ann Skeet, directora principal del departamento de ética en el liderazgo del Centro Markkula de Ética Aplicada. Ann dirige un programa de liderazgo y ética empresarial y lanzó el programa de su organización en materia de ética en el sector social. También realiza investigaciones, escribe, y expone acerca de los dilemas éticos que enfrentan los líderes. Ella entiende el impacto que los valores y el carácter de un líder tienen en el sustento de su organización y de sus empleados.

Ann comparte con la Red YLAI una visión general de importantes métodos de dirección ética y responsable, así como de formas de establecer el marco para una organización ética.

Establecer una cultura moral

Según Ann, la autorreflexión y la autoevaluación son los comportamientos más importantes que demuestran los líderes éticos. Los líderes deben preguntarse: “¿Qué puedo hacer para promover la ética en mi organización?”. Deben reflexionar sobre sus comportamientos y sus modalidades de conducta, entendiendo cómo afectan a su organización y a sus compañeros continuamente a lo largo de sus carreras.

Los líderes que se centran únicamente en sí mismos no se desempeñan tan bien como los que se centran en el bienestar de la organización y de los empleados, como lo demuestra un estudio que mide los principios morales de directores ejecutivos. De estos directores ejecutivos, los que ejemplificaron y demostraron las cualidades de integridad, responsabilidad, perdón y compasión tuvieron un mejor desempeño en su empresa con el paso del tiempo.

Ann reconoce que existen ciertas condiciones que aumentan la probabilidad de construir un marco más ético al desarrollar una modalidad de conducta para la organización de uno. Estas condiciones incluyen establecer un sentido de responsabilidad para con la sociedad, reconocer que cada persona posee su propia autonomía moral e instituir la deliberación ética. Estas condiciones les brindan a las personas la sensación de que ellas mismas pueden fomentar la ética, delegar y compartir responsabilidades, y ser parte de la toma de decisiones en la empresa. Quienes inviertan en un sentido de comunidad y una modalidad de conducta influirán en la promoción sistémica del comportamiento ético.

La práctica del liderazgo ético

En su modelo “La práctica del liderazgo ético”, Ann establece las seis maneras de influir en un lugar de trabajo ético:

  1. Inspirándose en los caracteres y valores
  2. Creando una comunidad
  3. Fomentando una conducta ética
  4. Ejerciendo las funciones de uno
  5. Aclarando la modalidad de conducta de uno
  6. Diseñando el sistema

Para la creación de una cultura ética sólida se necesita que los líderes inviertan en su comunidad y ayuden a las personas a adquirir una visión compartida, lo cual se logra generalmente estableciendo valores y una declaración de misión o código de conducta elaborados con la participación de todos los miembros de la compañía. Los líderes necesitan crear conciencia, señalar las virtudes y los valores que poseen, y desarrollar políticas desde el principio que incluyan las creencias compartidas, teniéndolas en cuenta.

Uno de los pasos esenciales para ser un líder ético es invertir en las relaciones que tienes con las personas con las que trabajas. Si bien muchos líderes organizan sus prioridades pensando primero en las tareas, segundo en los procesos, y por último en las personas, Ann recomienda modificar esta práctica para enfocarse primero en las personas, después en los procesos y, finalmente, en las tareas.

Invertir en la ética

Ann les recomienda a los miembros de la Red YLAI que entiendan y pongan en práctica el establecimiento de este marco, en cualquier etapa de sus vidas profesionales. Les aconseja que, desde el principio, se hagan preguntas acerca de sus valores. Los emprendedores a menudo pueden estar tan centrados en los diversos factores que les causan estrés y tensión que tienden a resistirse respecto de algunas cosas, como el establecimiento de un código de conducta o la inversión en el desarrollo de la misión y de los valores.

No obstante, quienes se tomen el tiempo para establecer desde el principio un marco ético para sus negocios se encontrarán con una organización más sólida y más ética. Un líder que diga “voy a invertir en la ética” a los inicios de su organización verá dividendos a largo plazo.

Asegúrate de leer más de Ann sobre la toma de decisiones éticas, y de mantenerte al día con el contenido de YLAI for Integrity para aprender más sobre cómo mantener el comportamiento ético y la transparencia en el lugar de trabajo.

This article is available in English.