Consejos para entablar alianzas comerciales éticas


A lo largo de tu travesía de liderazgo, recuerda que no estás solo. Desde tus copropietarios hasta los socios financieros, pasando por diseñadores y fabricantes, es posible que forjes muchas alianzas al establecer y llevar adelante una empresa. Es importante que te asegures de entablar alianzas con persoenas y grupos que sean éticos y claros, y que compartan tus valores fundamentales.

Establecer alianzas y conexiones con personas poco éticas y que no son de fiar podría dar lugar a desacuerdos y metas divergentes que podrían afectar tu estabilidad a largo plazo y tu impacto en general. Aquí encontrarás algunos consejos sobre cómo asegurarte de entablar alianzas que beneficien a todas las partes en tu camino al éxito.

Haz preguntas

Al considerar una posible alianza, llega a conocer bien a aquellos con quienes quieres trabajar y establecer una conexión. Haz preguntas y entiende sus metas y averigua qué esperan lograr a corto y a largo plazo en el transcurso de tu relación con ellos. Asegúrate de reconocer y abordar cualquier sesgo inconsciente mientras estás conociendo a tus posibles aliados. En esta etapa de establecimiento de la relación deberías poder observar cómo las diferencias clave entre tu aliado y tú — y las distintas destrezas que cada uno aporta — contribuyen realmente para ayudarse recíprocamente a tener éxito.

Determina los valores compartidos

Mientras haces preguntas y estás conociendo a tus posibles aliados, esfuérzate por detectar qué valores comparten. Tus valores son importantes para la manera en que tú te comportas y el funcionamiento de tu empresa. Por ejemplo, si para ti y tu empresa el trabajo en equipo, la puntualidad y la comunidad son valores sumamente importantes, pero ninguno de ellos es prioritario para tus posibles aliados, podrían estar en desacuerdo acerca de finalizar los proyectos en los plazos acordados. Esto podría tener efectos adversos en tu equipo y en tu impacto en la comunidad. Si tú y tu aliado tienen distintas fortalezas pero comparten valores, pueden aprovechar sus diferencias para trabajar en pro de metas compartidas que están en consonancia con los valores importantes para ambos.

Pide referencias

¿Estas personas tienen buena reputación? Es conveniente asegurarte de que tus futuros aliados tengan un historial de buenas relaciones y buen trabajo. Deberías tener en cuenta referencias sobre su conducta, desempeño o ética laboral. Del mismo modo en que obtendrías referencias y presentarías ejemplos de desempeño para posibles empleados, podrías leer reseñas escritas por sus clientes y averiguar sobre alianzas previas y políticas comerciales. Estos posibles aliados deberían hacer lo mismo para determinar si tú serías un buen aliado y podrían darse ayuda mutua para alcanzar sus metas. Además, asegúrate de guiarte por tu intuición. Si algo no cuadra con respecto a la personalidad o creencias de tu aliado, puede ser necesario que reconsideres la relación.

Genera confianza

Además de una comunicación frecuente y eficaz, podría ser útil generar confianza contrayendo acuerdos más formales con tus aliados. En ellos podrás incorporar los valores compartidos, definir claramente funciones y responsabilidades, adoptar un código de conducta y ser claro sobre tu visión y sobre cómo piensas cumplirla. Si ambos son honestos y claros acerca de lo que se espera obtener de la alianza, obtendrás un resultado más exitoso.

Tal vez sientas que puedes lograr hacer todo lo necesario para tu empresa por ti mismo, pero ten presente que la colaboración te ayudará a largo plazo. Colaborar con las personas correctas los fortalecerá tanto a ti como a tu empresa.

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