Dominio del discurso de promocional

Man delivers presentation to a group in a conference room.

Por Richard Robles

Estás sentado fuera de la sala de conferencias y aguardas con nerviosismo que alguien te llame para ingresar. Repasas con rapidez los puntos de tu charla, los ensayas una última vez antes de comenzar tu presentación. Terminas de ensayar el discurso y alguien aparece de la sala de conferencias y te hace señas para entrar. Respiras hondo, comienzas el discurso. Eres el centro de todas las miradas.

Para muchos, la promoción de una idea o producto es un desafío (no solo para emprendedores más jóvenes, sino también para profesionales de los negocios experimentados). La buena promoción de una idea ante un grupo de inversionistas y empresarios avezados puede determinar el destino de tu negocio o producto antes de que la idea se manifieste. Asimismo, el discurso puede ser un intento por convencer a otro para que respalde e invierta en una idea comercial.

Lee sobre la trayectoria profesional de quienes te van a escuchar: Conocer a tu público te ayuda a adaptar mejor el discurso. Si sabes con quién te vas a reunir, reflexiona sobre sus antecedentes profesionales. ¿Respaldaron estas personas ideas anteriores similares o miraron con escepticismo proyectos previos? ¿Alguna de ellas está especializada o es experta en el sector que estás promocionando? ¿Promocionaron una idea o producto similar cuando eran más jóvenes? Toda esta información está en alguna parte para que tú la encuentres. Fíjate si alguien de tu público tiene una biografía de la empresa o perfil en LinkedIn. Verifica si tiene un perfil activo en Twitter y fíjate cuál es su perspectiva en relación con ciertas ideas y tendencias.

Por el contrario, si no puedes encontrar información pertinente sobre tu público, procura armar una imagen de tu público. Una imagen de tu público es una herramienta de mercadeo conveniente que puede ayudarte a imaginar las metas y los temores de tu público. Te puede brindar un marco para guiar el discurso. Este sitio web muestra los cuatro pasos de un proceso excelente para crear una imagen de mercado.

Datos y cifras — Información sobre tus números: La idea es que conozcas todos los detalles financieros de tu proyecto a la hora de pronunciar tu discurso. Estos futuros inversionistas desean tener la mayor cantidad posible de información sobre tu idea o negocio. Tal vez les despierten curiosidad los planes futuros y los detalles financieros actuales, las ventas anuales, el coeficiente de rotación y otros detalles vitales que miden el éxito de tu empresa. El conocimiento de números clave es la norma para cualquier empresario: desconocer estos números es una manera infalible de destruir una idea o empresa antes de que pueda incluso materializarse. Una infografía detallada es útil para responder a muchos de los posibles interrogantes de los inversionistas.

Utiliza medios visuales: Se ha demostrado en estudios, que el material visual transmite información en forma rápida y ayuda a la comprensión. Una presentación de láminas puede contribuir a demostrar el potencial de tu empresa o la perspectiva revolucionaria de tu idea. Las láminas pueden acompañar tu discurso y narrar un relato más amplio que no se puede expresar simplemente en palabras. Un video relata algo tan bien como lo hace una persona, o mejor. Incluso los gráficos simples ayudan a comprender detalles financieros complejos. La creación de una variedad de materiales visuales es esencial para convencer a los inversionistas de tus ideas. Asimismo, demuestra dominio del diseño creativo que sirve para convencer a los inversionistas de la capacidad de un emprendedor para mostrar bien la información. Los sitios web como Canva tienen toda una plétora de plantillas para el diseño de infografías, y programas de procesamiento de texto como Microsoft Word y Google Docs incorporan funciones para la generación de gráficos y cuadros.

Vende tu historia: A fin de convencer a los demás de tus ideas, primero debes estar convencido tú. Sé apasionado sobre lo que promueves. Cuenta una historia convincente. Cuenta una historia empática y solidaria con tu público. En tu discurso inicial, ve más allá de lo que te impulsa y ponte en el lugar de los inversionistas. La pasión extrema por tu idea o negocio puede ayudar a despertar la misma pasión en otros.

Practica y ensaya tu discurso: Los buenos discursos fluyen bien de un punto a otro. Pero los buenos discursos llevan tiempo. La práctica mejora incluso más un buen discurso. Pídeles a tus amigos o familiares que te escuchen practicar el discurso. Solicita sus comentarios. Aprende de los errores que cometes cuando practiques y reflexiona. Un buen discurso no se hace sin planificación ni de la noche a la mañana.

La capacidad de pronunciar un gran discurso no sólo es útil para las empresas, sino también para los acontecimientos cotidianos. Esta aptitud es transferible a prácticamente cada uno de los aspectos de la vida cotidiana. Ya sea que te encuentres en la sala del directorio, el aula o la sala de conferencias, la capacidad de convencer a los demás es una gran aptitud.

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Richard Robles es estudiante de primer año de gobierno y ciencia y política ambiental en College of William & Mary. Se desempeña como asistente de investigación para el equipo de TDF en AidData, laboratorio de investigación en el Instituto Mundial de Investigación de William & Mary. En su tiempo libre disfruta de saludar y acariciar a cada compañero de cuatro patas que encuentra, en el campus o en casa, incluida a su propia perra, Lulu Belle.   

Los puntos de vista y opiniones aquí expresados pertenecen al autor y no reflejan necesariamente los de la Red YLAI o del gobierno de los Estados Unidos.