El valor de la educación en alfabetización mediática

Tomamos nuestros celulares y tabletas y nos preparamos para enfrentar los engaños que seguramente están al acecho tras cada tecla que apretamos o clic que hacemos.

El siguiente artículo del blog está adaptado de “Si todos los días fuera el día de los inocentes,”  columna del personal de Newseum Education publicada hace poco en el boletín informativo First Five del Freedom Forum Institute.

Por NewseumED

No es ningún secreto que los consumidores de noticias hemos adquirido algunos malos hábitos. Nos atraen las plataformas que solo comparten las noticias que queremos oír, compartimos artículos tras leer únicamente los titulares y nos dejamos atrapar por los contenidos que nos indignan o entretienen.

Sin embargo, los consumidores no tenemos toda la culpa. Algunos productores de noticias alimentan el apetito de contenido sesgado y los agregadores recurren a algoritmos misteriosos que promueven contenidos cuestionables. Pero dados todos estos defectos en el panorama mediático, ¿cómo alentar buenos hábitos diarios? ¿Cómo recuperar la confianza en el periodismo que trabaja día tras día por nosotros?

La respuesta es la educación en alfabetización mediática.

La educación en alfabetización mediática no es nueva. Pero recientemente ha habido mayor interés en desarrollar estas destrezas fundamentales, lo que ha puesto de manifiesto ciertas lagunas en los enfoques tradicionales. La alfabetización mediática enseña a analizar, evaluar e incluso generar contenido propio; sin embargo, a menudo no logra que los estudiantes comprendan por qué estas destrezas son tan importantes y tan necesarias, todos los días. De no sentar las bases —los motivos de cautela y las razones porque deben importarnos—, la capacitación en alfabetización mediática puede con facilidad dar lugar a un cinismo exacerbado. Este tipo de desilusión puede ampliar las divisiones sociales e intensificar precisamente el efecto de caja de resonancia que la alfabetización mediática debería combatir.

Dada la misión de Newseum en relación con la Primera Enmienda, siempre hemos concebido la alfabetización mediática de otro modo. Unimos los aspectos analíticos —tales como separar hechos de ficción y detectar sesgos— con una libertad de expresión activa y una labor social productiva. Consideremos, por ejemplo, la necesidad de enfrentar y contrarrestar el sesgo de confirmación (la tendencia a buscar y considerar selectivamente información que confirme nuestras creencias).

Mientras que la alfabetización mediática tradicional se concentraría en cómo hallar diversas fuentes de información y evaluar afirmaciones incompatibles, nosotros ampliamos el foco de atención para considerar también cómo el sesgo de confirmación puede afectar los modos en que expresamos las ideas y reaccionamos ante temas candentes a título personal y como sociedad.

¿Cómo adquirir estas herramientas y hábitos fundamentales? ¿Cómo perfeccionar las destrezas que todos los ciudadanos necesitamos para navegar en el universo de la información? En nuestra labor, nos asociamos con otros educadores —que cuentan con las destrezas necesarias, relaciones previas y la confianza de la comunidad—, que nos ayudan a ofrecer contenido interesante y con el que puedan identificarse todos, desde los estudiantes hasta las personas mayores.

Pero los educadores no pueden hacerlo por sí solos. Necesitamos la ayuda de productores de noticias, agregadores, tecnólogos y todos aquellos que desempeñan un papel en la producción y distribución de noticias e información. En particular, los periodistas pueden marcar el camino con informes precisos, imparciales y claros sobre temas importantes para quienes consumen las noticias. Todos podemos celebrar los logros de los periodistas y los medios de comunicación que trabajan a diario en nombre de los consumidores y nos ofrecen una y otra vez espacios fiables donde encontrar noticias fidedignas en todas las comunidades.

Los tecnólogos pueden tener un procedimiento más proactivo para limitar la diseminación de la desinformación, con el desarrollo de algoritmos y mecanismos que impidan que aparezca este tipo de contenido.

Podemos respaldarnos unos a otros mientras desarrollamos la fortaleza necesaria para mantener un escepticismo saludable durante todo el año.

A continuación, algunos recursos adicionales de NewseumED que vale la pena investigar:

Las opiniones y puntos de vista expresados aquí pertenecen al autor y no reflejan necesariamente los de la Red YLAI o el gobierno de los Estados Unidos.

This article is available in English.